miércoles, 28 de febrero de 2018

Ubaldo Faina


Ubaldo Faina sobre el verde césped. Foto revista El Gráfico.
A principios de 1953 las editoriales unitarias lloraban por una posible venta del centre-half al exterior. El 1° de marzo se concretó su pase a la escuadra de san lorenzo por $515.000 (pesos de la época).

"Dale pibe, hoy entrás vos", le habrá dicho en inglés o en paisano William Reaside en octubre de 1947. El escocés era por entonces el flamante entrenador de Newell's, y para enfrentar a Tigre en el Parque Perucca no iba a ser tenido en cuenta. Poca responsabilidad para un pibe debutar en primera y reemplazar a una Gloria del Club, crack del Seleccionado Nacional, cualquier mortal saldría huyendo. Pero no así Ubaldo Faina. Crack. Formidable centrojás, generador de juego, fuerte en la marca, y elegancia para salir jugando con la cabeza levantada. De no ser así, por aquellos días los jugadores corrían el riesgo de recibir una lluvia de botellas en clara muestra de repudio.
Newell's Old Boys 1948. Con la huelga de jugadores los equipos salen con juveniles y sus cuadros de Reserva a disputar las últimas fechas del Torneo. Arriba: Juárez (Kinesiólogo), Peloso, Llanos, Faina, Geronimo Díaz (Entrenador), García, Miotti y Gutiérrez. Abajo: Chapita Marassi (Auxiliar), Ráccaro, Amado, Alarcón, Cachito Della Penna y Durán.
Eran otros tiempos, 2 días antes del mencionado partido contra Tigre por la fecha 25, el Club Atlético Newell's Old Boys "suspendió hasta el 10/12/47 a Alfredo Runzer, Juan Silvano Ferreyra y Juan de la Cruz Díaz por indisciplina y poca eficacia en sus actuaciones". Decisiones hoy impensadas en este fútbol-espectáculo que, con sus operadores obsecuentes, dirían que eso es estigmatizar a los profesionales y exponerlos frente a la Gente.

Tras un primer tiempo donde la Lepra caía 1 a 0, en el 2do las cosas serían diferentes. A los 20 empata Juan Benavídez, y en el último minuto Juan Carlos Sobrero primerea al arquero rival Botto y saca provecho de un centro enviado por Pogliani. 2 a 1 y el triunfo en casa. En la fecha 26 Faina hiso su debut en el clásico de la ciudad. 1 a 1 en el vueltódromo. Fecha 28 derrota de visitante en Lanús. Y en la fecha 29 juega su último partido del año en el Parque. 3 a 3 frente a Platense. 
Newell's Old Boys que ganó el clásico rosarino en 1948. Acompañan al primer equipo Salvador Alonso (Masajista), Juárez (Kinesiólogo) y Geronimo Díaz (Entrenador). Foto compartida por Diario Leproso
En 1948 con la partida de Ángel Perucca a san lorenzo, Ubaldo Faina comenzó a establecerse en la primera. La huelga de jugadores profesionales en las últimas fechas del Campeonato consolidó su particiáción titular en las bregas de Newell's Old Boys. Gran torneo en 1949. Y en diciembre se embarca en la exitosa Gira Europea de Newell's Old Boys. Días de Gloria.

En mayo de 1951 Guillermo Stábile lo convocó al Seleccionado Nacional para participar de la Gira Europea donde jugó frente a Inglaterra y la república de Irlanda. Ese año en Newell's compartió equipo con el crack rosarino y Gloria del Fútbol Argentino Vicente De La Mata. El torneo de 1952 fue su despedida. Triunfó en San Lorenzo, pero llegando al pico de su carrera profesional algo le dijo que debía volver a su casa. Sí, amigo Leproso, al Parque, por aquellos días no era frecuente que se tomaran estas decisiones. En 1959, jugó 4 partidos oficiales para Newell's, lo que significaron la culminación de su carrera como futbolista profesional. Entre ellos un recordado 2 a 1 frente a River Plate en el Parque. 
Newell's Old Boys 1959. Equipo que le ganó a River Plate en el Parque 2 a 1 por la Fecha 25 del Torneo de AFA, 25 octubre. Ubaldo Faina en el once titular.
Como no podía ser de otra manera, en 1967 tras el muy mal torneo Metropolitano, Ubaldo Faina surgió como Entrenador de la primera para hacerse cargo en el Reclasificatorio. Mini Torneo que establecía las permanencias y los descensos. Tras 18 partidos, Newell's finalizó primero en el mini torneo y se mantuvo en Primera División. Misión Cumplida.

Línea media de Newell's Old Boys finales década del 1940 principios del 50. Francisco Lombardo, Ubaldo Faina y Orlando Peloso. Foto compartida por Newell's El Museo

lunes, 26 de febrero de 2018

José Yudica - El Piojo


José Yudica, sus inicios en Newell's Old Boys. Foto revista El Gráfico.
José Yudica nació el 7 de diciembre 1936, pero lo registraron el 26 de febrero 1937 (cosas de la época). Gloria de Newell's. Crack de los juveniles torneos 'evita', debutó con la de Newell's en 1954, y se transformó en un poderoso delantero. Gambeta, velocidad y gol. Compartió quintetos ofensivos junto a su amigo Roberto Puppo, Luis Pereyra, Bernabé Carranza, Raúl Oscar Belén. Nos dijo Juan Carlos Silvera en nuestra página: "El ala izquierda como se denominaba entonces al 10 y al 11, conformada por Belén y Yudica fue un festival para los ojos, un fútbol de frac y galera". Con el correr de los partidos fue estrechando un lazo inquebrantable con la gente de Newell's. Muy querido por el Pueblo Leproso, era de esos jugadores que lo dejan todo en el campo, con el temperamento para aparecer cuando el equipo lo necesita. Brillaba en cada gambeta el corazón en la mano. Lucía el número 11 en la espalda con orgullo. Solía ejecutar los tiros de esquina junto al alambrado donde se apostaban fervorosos hinchas y personalidades que con el correr de los años se transformarían en referentes del Pueblo Leproso. La querida Vieja Amelia en una de esas tardes le gritaba y arengaba efusivamente, sin saber el Piojo de quién se trataba. Años más tarde, ya retirado de la práctica profesional de fútbol y siendo que ambos siguieron vinculados a Newell's Old Boys, pudo saber Yudica de quién eran esos gritos que bajaban desde la tribuna (ja, ja, ja).  


Quinteto ofensivo de Newell's Old Boys 1955. Nardiello, Puppo, B. Carranza de visita en el Parque con Lanús junto a sus ex compañeros, Pereyra, Picot y José 'piojo' Yudica. Foto compartida por la página de Roberto Puppo.

Roberto Puppo, Raúl 'la bruja' Belén y José 'el piojo' Yudica, amigos, compañeros, Leprosos de Ley. Foto previa al Racing - Newell's de 30 de junio 1957 ¿¿?? Foto compartida por Alma Leprosa en San Miguel
El clásico jugado en el vueltódromo por la fecha 30 del Torneo 1956, comenzó con un temprano gol de los talleristas. Los minutos sucedían y parecía que la derrota quedaba sellada. Comenzado el 2do tiempo nada hacía suponer el cambio de la historia, Griffa iba y venía en el puesto de 5 , Semprini como back hacía malabares, Yudica y Pereyra perdidos en las líneas de cal.... hasta que La Bruja en sus convites del medio campo se hiso del balón, avanzó y no dudó. ... de treinta metros remató dio en el poste y rebotó en la espalda del goal-keeper ferroviario. Golazo. Golazo. La Bruja en su delirio corrió a treparse al alambrado de la popular visitante y se quedó, se quedó festejando con su Pueblo. La lluvia de proyectiles cayó desde las tribunas locales. Se aguaba la fiesta de los cobardes. Pero el partido siguió. A los 30 minutos Luis Pereyra apiló rivales, se los llevó contra el arco, eludió al arquero y se metió dentro del arco. Gooooooooooooooooolllllllll de Newell's. 2 a 1 y se consumó el Triunfo. Triunfazo de los dirigidos por René Pontoni y José Fabrini.
 
Al regreso, Belén, Yudica y Puppo se fueron cantando por las calles de aBrroyito, cuando pasaban por algunos bares recibían insultos de los oligarcas ferroviarios y el piojo Yudica se reía, se reía y la Bruja le decía "callate que nos matan", y el piojo seguía riéndose y contestaba "dejalos que se mueran". Llegaron a las casas de Bella Vista a las 3 de la mañana. Delirio Leproso.
 
Newell's Old Boys 1956. Equipo previo al triunfo 2 a 0 en el clásico de la ciudad jugado en el Parque. Arriba: El Profe Ricardo Martínez Carbonell, Jorge Griffa, Hugo Sanguinetti, Américo Názer, Aldo Mastrogiuseppe, Raúl Miralles, Salvador Alonso (Masajista) y René Pontoni (Entrenador). Abajo: Ángel Nardiello, Roberto Puppo, Rodolfo  García, José Urquiza, José Yudica y Osvaldo Fontana.
En 1959, José Yudica emigró a boca juniors donde jugó hasta 1960, y de ahí pasó por Vélez Sarsfield, Estudiantes de La Plata, Platense, Quilmes y en 1968 emigró para a Colombia para jugar dos años en Deportivo Cali. En 1970 regresa al país y se alista en Talleres de Escalada. Y se despide como profesional en 1971 en San Telmo. Siendo jugador de Newell's tuvo su chance de defender la casaca de la Selección Nacional en algunos partidos internacionales. 

José Yudica se apresta a saludar al guardavalla Leproso Vladimiro Tarnawsky. Esa tarde Newell's le ganó 2 a 1 a boca en el Parque por la 2da fecha del Torneo de Primera 1959. Foto de la revista El Gráfico.
Retirado del fútbol se desarrolló como Entrenador junto a su entrañable amigo y compañero Roberto Puppo. Comenzó en Altos Hornos de Zapala hasta 1976 cuando llega al Parque. Hasta el 77 cumplió con realzar figuras y convocar a los juveniles que asomaban. 

En el 78 sale campeón del Torneo Metropolitano con quilmes A. C. Gran hazaña para un Club sin el poder cervecero de antaño, que apenas lograba mantenerse en Primera por escasas temporadas. 

José Yudica entrenador de Quilmes A.C. visita el vestuario de Newell's en el Parque, 17 septiembre 1978. Camaradería con sus ex dirigidos. Foto compartida por Historia Del Más Popular, y si la mente no falla por el viejo espacio de Cultura del CANOB quienes brindaron la información de la foto.
Escribió revista El Gráfico: "Todos le rinden su homenaje a un pequeño gran club que vivió muchos domingos y miércoles de tibia emoción hasta plasmar, lejos de casa pero entre amigos, la proeza inédita. Se estrechaban unos con otros, los abrazos para José Yudica no terminan nunca, la gente que está allá arriba enarbolando banderas se quiere quedar en las tribunas para siempre, viviendo su sueño más hermoso, y lo que fue un Metropolitano chato, aburrido y cansador, tiene una culminación espectacular, dramática y vibrante como pocas. Se consagró Quilmes y es realmente en un milagro. Porque ganó un campeonato de 40 fechas con un plantel de 15 jugadores, sin grandes figuras, pero con el respaldo de un señor técnico y la fuerza que surge de la unidad, el compañerismo, la humildad y el fervor". La definición del Torneo se llevó a cabo en Rosario. En el Estadio de Génova y Cordiviola Talleres Argentine Railway ganaba el partido 2 a 1. Pero Quilmes lo empató, y promediando el 2do tiempo Jorge Gaspari de cara a la tribuna visitante clavó un potente zurdazo se se clavó en el ángulo y decretó el 3 a 2 (zurdazo que evoca aquél cabezazo de Magán y la mágica zurda de Mario Zanabria para clavarla en el ángulo y gritar Campeón en ese reducto). José Yudica y Quilmes Campeón del Metro 1978.

Para disputar el Torneo Nacional del '78 regresa al Parque, donde se queda hasta finales de 1979 con la culminación de las competencias. En el 81 asciende con quilmes, en el 82 asciende a primera con san lorenzo (pero en la última fecha contra banfield la gente que festejaba el ascenso decide levantar en andas al entrenador rival, Héctor Veira, ninguneo que lo alejó del club).  
  
En el 85 sale campeón del Torneo Nacional y de la Copa Libertadores con Argentinos Juniors, tras un buen partido en Japón frente a la Juventus de Platini, pierden por penales la final. 

En 1987, regresa a su casa del Parque Independencia una vez más. Con apenas 3 incorporaciones, promueve un equipo que fue sensación por su fútbol, calidad, vigor y temperamento. El fútbol de todos, el que goleaba en todas las canchas. Hasta el utilero, Elio Barros, había salido de las inferiores del Club, un plantel íntegro formado en Newell's Old Boys, nunca visto en el mundo, jamás repetido. El Campeón del Pueblo, un canto al Fútbol dijo El Gráfico. 

José 'el piojo' Yudica en las prácticas en el Estadio del Parque. De pie Gerardo Martino. Gestando el cuadro Campeón. Foto extraída del Libro Newell's de Editorial Atlántida, salió publicada en El Gráfico en la época.
A mediados de 1988 tras obtener el Campeonato, se inicia la Copa Libertadores. Tanteando hasta donde llegar, casi sin pretensiones, se encuentran disputando la final contra las galli de Nacional de Montevideo. 1 a 0 en Rosario, y la vuelta fue una derrota con ese sabor a desventaja. En 1989 comenzaron los controles anti-doping obligatorios. Curioso. 

En el 90 emigra a Colombia donde dirige al Deportivo Cali. Y en 1995 vuelve al Parque, recordado enfrentamiento en el vestuario contra Luis Islas. En el entretiempo, tras ir perdiendo 1 a 0 en el Parque contra Belgrano de Córdoba, el piojo fue directo a increoarlo y acusarlo de liviandad en sus reacciones, casi se van a las manos y al piojo tuvieron que frenarlo entre varios porque estaba decidido hasta las últimas consecuencias. Cambio a la salida del vestuario para el 2do tiempo: entra Terremoto Cejas sale Islas. Partido finaliza 2 a 1 a favor de Newell's.  Según Luis Islas, Yudica le quería armar la barrera porque era 'un tipo autoritario'. Según Islas.

Por aquellos días regreasa a Argentinos Juniors, pero tras algunos altibajos, una tarde la barra brava del Club increpa a José Yudica hijo, y le reclaman al piojo. Viendo que la intención era pegarle al hijo, el piojo saca de su bolso un revólver y da un disparo al aire para disuadir a los violentos y dejar en claro que con ellos no tenía nada que arreglar. 

'Alguien Traicionó a Yudica' tituló la revista El Gráfico. Al día de hoy las preguntas que se hace la editorial están sin respuestas. Escaneo de la revista de sitio partidario de AAAJ.
Tras ese episodio, José Yudica cuenta que lo jubilaron antes de tiempo. Según él sigue siendo entrenador, pero no lo dejan trabajar. Hoy pasa sus días en Rosario y es frecuente verlo en el Estadio del Parque siguiendo al Club de sus amores: Newell's Old Boys. 

SALUD PIOJO QUERIDO, SIEMPRE EN EL CORAZON DE LA HINCHADA DE NEWELL'S

Cuerpo Técnico Newell's Old Boys Campeón 1987/88, Dirigente, José Yudica, José Yudica hijo, Dr. Bóttoli y Roberto Puppo. Foto compartida por Newell's El Museo

 Conjunto Morning Star 1951/52, en base a caño y gambeta lograron reconocimiento en todas las canchas, llegaron a viajar a Mar Del Plata, y en 1952 acompañaron a los Atletas Nacionales en los Juegos Olímpicos de Helsinki. Con el balón Roberto Puppo a su izquierda José Yudica. Foto extraída del sitio de la Asociación Rosarina de Fútbol.

martes, 20 de febrero de 2018

Manuel Fleitas Solich - El Brujo


El Internacional Manuel Fleitas Solich como Entrenador de Newell's Old Boys 1944-45.
'El Brujo' nació en Asunción el 30 de diciembre de 1900 ¿ó 1901? (1) En 1915 arribó al Club Nacional de la capital guaraní con el que debutó en la primera división en 1918. En tiempos en los que no había director técnico, Manuel Fleitas Solich aparecía desde el fondo para brindar juego y frenar los embates contrarios. Su fuerte temperamento junto con un don natural de mando lo llevaron a ser el encargado de ordenar, motivar y capacitar a sus compañeros por aquellos días.

Imponía respeto en los rivales por su prominente porte de 1,90. Pero a su vez, jugaba cerebralmente y distribuía el balón con soltura. Eran los días en que los centrojás debían ser elgantes, sino, ¡al matadero! Y así lo hacía 'el Brujo' que llegó a ser capitán de la Selección Paraguaya de Fútbol en 1919. Fue además el mandamás en los primeros 5 partidos internacionales de la Selección de Paraguay.

Reflexiones y Recuerdos de los Campeonatos Sudamericanos por Félix Frascara para la enciclopedia "Historia del Fútbol Argentino".
"Con la Albirroja sobresalió por su amor propio, empuje y entereza. Fuerte, pícaro, seguro y penalero por excelencia, también aventajaba en el juego aéreo gracias a su estatura. Participó de todos los campeonatos sudamericanos desde 1921 hasta 1927". (2)

Sudamericano 1924. Manuel Fleitas Solich se eleva y despeja el balón en el partido Uruguay-Paraguay
En 1927 debutó en el Fútbol Argentino. Brilló en el mediocampo de la escuadra porteña de Boca Juniors donde fue el capitán del equipo en infinidad de partidos. Rápidamente cautivó a la afición argentina por como conducía al cuadro boquense con calidad. Obtuvo el Campeonato de Primera División 1930, justo el año en que sufrió una grave lesión (fractura) y no pudo volver al mismo nivel al año siguiente. En 1931 con la profesionalización del Fútbol en Argentina apenas disputó 2 partidos y fue transferido a Racing Club de Avellaneda, donde disputó unos escasos 3 partidos. Entre 1932 y 1933 disputó con intermitencias 10 partidos para Platense anotando 2 goles. Y en la fecha 17 del torneo 1933 reaparece en Primera División en el once titular de Talleres de Remedios de Escalada, empate 1 a 1 frente a Racing.

El Brujo Fleitas Solich en el combinado porteño de la Asociación Argetina. 8 julio 1928 en Boca Juniors los porteños fueron derrotados 1 a 0 por el Real Club Celta de Vigo. Jugaron 2 partidos más, con sendos triunfos argentinos. En la foto la formación Argentina: J. Bottaso; J. Della Torre, L. Strada; P. Bartolucci, M. Fleitas Solich, A. Suárez; L. Sandoval, J. Arrillaga, D. Penella, P. Marassi, I. Morgada. Foto de La Prensa compartida por Pablo Ciullini.

Texto en memoria de cracks extranjeros que brillaron en el fútbol argentino por Eduardo Baliari, para la enciclopedia "Historia del Fútbol Argentino".
"Fue grande como jugador, grande como entrenador pero sobre todo fue un gran maestro. Tenía una enorme capacidad de liderazgo y de convencimiento. Me contaba Constantino Urbieta Sosa, "contempo" de Solich, que todas las tardes pasaba por su casa de la calle Caballero para invitarlos a entrenar en el Nacional, junto con su hermano, Paciano. Sus amigos, colegas y pupilos le llamaron de mil maneras: para la familia y los íntimos era Manolo, para los argentinos, Grone, Solichi le decían sus jugadores, el periodismo local le bautizó Alfajía. Los brasileños, Don Freitas". (3)

Manuel Fleitas Solich de Paraguay, el árbitro Arturo Parodi de Chile y José Nasazzi, de Uruguay, flanqueados por los linesmen, Sudamericano 1924. Uruguay-Paraguay disputado en Montevideo.
Comenzó su trabajo como Entrenador en Lanús, Quilmes, en la Fusión Unión Lanús-Talleres de Remedios de Escalada; y en 1937 regresa a su tierra natal donde se desempeñó en diversas escudaras. En junio de 1944 retorna al país para firmar con el querido y viejo Newell's Old Boys.

Iniciado el Torneo 1944 hace su presentación al frente del primer equipo. (4) Triunfo 3 a 1 en arroyito frente a la escuadra cricketera, fue quizás lo más sobresaliente de la temporada, y un 4 a 4 en el Parque frente a Boca Juniors. Ese año hizo la flamante presentación en la portería Leprosa el 'guardavalla cantor' Julio Elías Musimessi, quien en 1946 ya sería el arquero titular indiscutido. Arquero que impactaba con su forma de atajar, elasticidad y fuerza que lo llevaban a realizar voladas imposibles. Y también desde la visual, el día que salió al campo sin guantes como acostumbraban en la época y sin las tradicionales rodiellras, fue todo una revolución. También ese año 1944 fue la despedida del potente back Néstor Gilli, quien abriría los portones de la defensa para que Juan Carlos Colman se afiance junto a Juan Carlos Sobrero en la zaga recordada de la época.

Newell's Old Boys 1945, cuadro del Entrenador Manuel Fleitas Solich. Arriba: Juan Carlos Colman, Julio Elías Musimessi, Juan Carlos Sobrero, Jorge Lizardo, Antonio Carlucci y Ángel Perucca. Abajo: Arturo Buján, Félix Díaz, Alfredo Runzer, Mario Fernández y Juan Ferreyra.
1945 marcó la despedida de René Pontoni, crack e ídolo de la hinchada de Newell's Old Boys. Cuestión que trajo un gran dolor de cabeza en los sucesivos años para poder reemplazar. Hubo intermitencias, pero por muchos años en el Parque no se pudo afianzar un quinteto ofensivo titular. Y eso termina mermando la participación en el Torneo mayor, donde lentamente se fue transitando el camino para evitar descender. Lo dice Griffa en sus entrevistas, "en Newell's nunca hubo plata", pero referido a las colocaciones en la tabla, "los equipos con poder económico de Buenos Aires peleaban por el campeonato, el resto de los equipos peleábamos por no descender". En esta situación hizo su participación Manuel Fleitas Solich, con altibajos, y logrando la manera de afianzar a las promesas que asomaban. Y a su vez logrando el debut en el Parque de grandes Glorias del Fútbol Argentino como Félix Díaz y Emilio Baldonedo, quizás en un paso efímero, pero que guarda una tradición en el viejo Club rosarino.

"Así seguían sirviendo a nuestro fútbol los cracks paraguayos, que tan bien representó en nuestras gramillas el no olvidado Manolo Fleitas Solich". Recorte "Historia del Fútbol Argentino".
No mucho más que agregar del 'Brujo' en Newell's. Quizás especulando, retumban las palabras de Hipólito Mario Parodi en su Libro 'Minuto 91 - Fútbol lo que no se ve', cuando habla de pedidos desubicados hacia empleados del Club (en el apartado dedicado a la inmortalidad de Salvador Alonso) por parte de algún 'prócer Director Técnico'.

Publicidad botines Sportlandia, Manuel Fleitas Solich "fiel representante de nuestro buen foot-ball, ahora experto Entrenador de Newell's Old Boys". Publicidad compartida por Newell's El Museo.
Continuó su carrera como Entrenador en la Selección Paraguaya de Fútbol, Lanús, Quilmes, entre 1947 y 1953 volvió a la Selección Gauarany. Entre 1953 y 1959 estuvo al frente del Flamengo donde brilló su labor obteniendo el Tricampeonato 1953-54-55. En la temporada 1959-60 se alistó como flamante Entrenador de Real Madrid, donde sufrió una discriminación un tanto curiosa por parte de las estrellas del once titular por su condición de sudamericano. 'Un sudamericano no puede venir a enseñarnos a jugar al fútbol' repetían las estrellas con Alfredo Di Stéfano a la cabeza.... precisamente las principales figuras del Real Madrid de aquellos días eran sudamericanas. Notable contradicción.

Tras la cama madrilista, el 'Brujo' regresó al Flamengo donde dirigió hasta 1971 en distintos cuadros, excpeto en 1964-65 cuando estuvo nuevamente al frente de la Selección Paraguaya de Fútbol. En 1983 su última experiencia como Entrenador fue en la Selección Peruana de Fútbol.

"Vivió sus últimos años en un departamento de la Calle Constante Ramos de Copacabana, Río de Janeiro, donde falleció. No tuvo herederos. Sus restos fueron sepultados en un cementerio carioca. Manuel Fleitas Solich hizo mucho más que muchos por el fútbol paraguayo. Pero el fútbol paraguayo hizo muy poco por él. Lamentablemente". (5)

Manuel Fleitas Solich capitán paraguayo, junto al referee Mario Barba y el capitán de Huracán de Buenos Aires. Amistoso en Asunción organizado por la Liga Paraguaya, 1926. Foto revista Fray Mocho.


(1) La enciclopedia desinformativa wikipedia y algunos diarios marcan 1901 como su año de nacimiento, sin embargo el portal 'Historia de Boca Juniors' y otros sitios referenciales lo marcan como de clase 1900. Quedamos a la espera de confirmar la fecha que será actualizada ni bien contemos con datos.
(2) Texto extraído de ABC Color
(3) Texto extraído de ABC Color
(4) Aquí nuevamente hay dsicrepancias con la desinformadora wikipedia, que en la tabla de Entrenadores de Newell's Old Boys ingresa a Manuel Fleitas Solich con 60 partidos al frente del primer del equipo. El 1° de junio Newell's contrata al Entrenador Internacional, pero llegó a Rosario el 9 de junio 1944, en esa fecha el torneo ya había iniciado. Resta investigar si el 11 de junio estuvo en arroyito en el triunfo 3 a 1 de la Lepra por la fecha 9 del Torneo de A.F.A. ó si hizo su presentación a mediados de junio ó en julio.
(5) Texto extraído de ABC Color

jueves, 8 de febrero de 2018

Copa de Oro 1943


Newell's Old Boys recibe a boca juniors, febrero 1943. Foto revista El Gráfico.
En la zona de vestuarios dialogan Carmelo Raynoso, Jaime Sarlanga de boca, Ángel Perucca y Antonio Carlucci.

13 Febrero 1943. Newell's recibe en el Parque a Boca Juniors en el marco de la Copa de Oro, el Torneo Internacional Nocturno. Triunfo Leproso por 2 a 1.

El frenesí moderno vuelve casi imposible que los rivales compartan algunos minutos momentos antes de salir al campo e incluso en el post partido. ¿Melancolía? ¿Añoranza? No, para nada. En 1920 la Rvista El Gráfico en sus editoriales ya atacaba al fútbol, diciendo que por aquellos días el fútbol no era como 'el de antes', ¡¡¡1920!!! ¿Entonces? ¿Qué podemos esperar de la pauperización constante de la sociedad y el deporte? Bajar los brazos es lo más fácil, así que, seguiremos insistiendo.

En Parque Patricios se repite la camadería entre los cuadros rivales:

Néstor Gilli y Jorge Alberti de Huracán momentos antes de salir al campo en Parque Patricios.

Marinelli back de Huracán junto a Juan Carlos Sobrero en el Esatdio de Parque Patricios. Febrero 1943, Huracán 1 Newell's Old Boys 3. Foto revista El Gráfico.

martes, 30 de enero de 2018

Caracciolo González


El Sr. Caracciolo González, capitán del team. Newell's Old Boys 1910.
Ex alumno de la escuela de Isaac, Socio fundador del Club Atlético Newell's Old Boys. Integrante de los primeros equipos. Campeón del Club. Disputó junto a sus hermanos Manuel y Faustino infindad de partidos oficiales, amistosos, y encuentros internacionales. Los 3 hermanos "cumplieron el sueño de disputar 8 clásicos frente a talleres o argentine railway obteniendo 7 triunfos". Gran temperamento dentro del field que lo llevó a ser capitán del primer equipo por muchos años.

En los albores del fútbol constituido fue un gran baluarte del llamado, tiempo después, "fútbol total". Erróneamente (o digamos intencionalmente, el discurso unitario se basa en eliminar y enterrar cualquier sombra proveniente del Interior que opaque su relato) vinculado a los años 1930 en figuras porteñas como puede ser Antonio Sastre. Caracciolo era un potente forward, como también un gran back, o un centre half aguerrido con marca y toque, cuando encontremos registros de que haya atajado, lo publicaremos para completar este breve extracto de una Gloria del querido Newell's Old Boys.

Newell's Old Boys 1909. Primer encuentro disputado fuera del país. Triunfo 2 a 1 frente a Nacional en Montevideo. Arriba: J. Hoddinott, Tomás Hamblin, Armando Ginocchio, Stanley Mc Master, Martín Redín y Rafael Bordabehere. Abajo: Manuel Paulino González, Emilio Oscar Sparn, Faustino González, Caracciolo González y José Viale.
Participó en el primer partido disputado por el Club en Buenos Aires (1907) frente a Estudiantes, triunfo 4 a 3. Participó también en el primer partido disputado por el Club fuera del país (1909) triunfo 2 a 1 frente a Nacional de Montevideo. Campeón Nacional de la Copa de Honor 1911. Y multicampeón Rosarino en las Copas Pinasco y Vila.

Cuadro del querido Newell's Old Boys 1911. Postal previa a las semifinales de la Copa de Honor 1911, 8 de septiembre en el Parque frente a San Isidro. Triunfo newellista 1 a 0 con gol de Lito González. Arriba: Martín Redín, Tomás Hamblin, José Hiriart, Caracciolo González, Rafael Bordabehere y Antonio Torelli. Abajo: Manuel Lito González, Faustino González, José Viale y Hugo Mallet. Falta C. Hollamby.
SALUD FAMILIA GONZÁLEZ, SALUD SOCIOS FUNDADORES. CARACCIOLO PRESENTE - SIEMPRE GUIANDO LOS PASOS DE NEWELL'S OLD BOYS

Newell's Old Boys 1910. Eleven que le ganó al Argentine Railway en agosto. ¿3 a 0 ó 4 a 2? Las revistas de la época marcan un 4 a 2. Libros posteriores como el de Cipriano Roldán y Juan Dellacasa hablan de un 3 a 0. Arriba: Martín Redín, Antonio Torelli, Stanley Mc Master, Armando Ginocchio, J. Hoddinott y Rafael Bordabehere. Abajo: Hugo Mallet, Manuel Lito González, Faustino González, Caracciolo González y José Viale.

miércoles, 24 de enero de 2018

5 a 0 Y TE FUÍSTE A LA 'B'


Newell's Old Boys 1941. 12 octubre, Fecha 28: 5 a 0 en el clásico jugado en el Parque. Arriba: Sobrero, Honores, Reynoso, Cardona, Pellegrini, Salvador Alonso (Masajista) y Ángel Perucca. Abajo: Gayol, Canteli, Pontoni, Morosano y Ferreyra.
La temporada del Fútbol de A.F.A. en el año 1941 comenzó el 30 de marzo. Los equipos comenzaron una nueva disputa por acceder a los primeros puestos. El Newell’s Old Boys de Adolfo Celli sorprendería con algunas incorporaciones que le dieron el toque de clase y calidad que la Lepra necesitaba para instalarse definitivamente en el Torneo de Primera División. Tras varios años en la portería Leprosa, el cordobés Luis Heredia fue cedido a San Lorenzo. En su lugar llegó el peruano Juan Honores. El chueco era un formidable guardavalla que hacía simple lo difícil, sin gestos ampulosos ni saltos espectaculares. Brilló en la Selección de Perú que obtuvo el Sudamericano 1939. Vale recordar que por aquellos días la Liga Peruana de Fútbol aún era amateur.

Pero el plato fuerte estaba reservado para fortalecer el quinteto ofensivo. Desde la ciudad de Santa Fé llegaron a Newell’s René Pontoni y José Canteli. Los dos provenían de Gimnasia y Esgrima de Santa Fé. Brillaban en la Liga, y también en el combinado provincial. A fines de 1940 los porteños los vieron en acción y lo abordaron a Celli. Le preguntaron cómo lo veía a Pontoni. El alemán, sabio y pícaro, contestó que lo veía lento y que su físico no soportaría las exigencias de la primera división. Cuando los porteños se dieron cuenta de la calidad de los delanteros santafesinos, ya habían convertido 51 goles en Newell’s durante el Torneo de 1941, Canteli siendo goleador con 31 goles. Adolfo Celli no era un improvisado en esto del Fútbol.

Pero no todo era agradable en el ambiente futbolístico. “Nuevamente el soborno salpicó al fútbol y otra vez fue Banfield el club castigado por una práctica que parecía consustanciada con sus dirigentes. Esta vez la pena aplicada fue severa, al castigarse al club con la pérdida de 16 puntos, que parecía condenado al descenso” (1). Únicamente un milagro, o la actuación paupérrima de algún otro cuadro, podía salvar al taladro.

El debut de Newell’s fue auspicioso, 5 a 1 a San Lorenzo en el Parque en la primera fecha, 2 a 1 frente a River en Núñez, y 3 a 2 en la tercera fecha en el Parque frente a Boca. Un equipo que fue creciendo con el correr de la fechas, consolidando en primera división a Juan Carlos Sobrero, un back potente, peleador con temple para soportar los embates contrarios. A su lado el potencial de Néstor Gilli funcionaba de maravillas. Y en el medio, el gran Ángel Perucca, demostraba en cada partido el poder en su marca, la inteligencia en el juego asociado con los de arriba, y la simpleza de trasladar el balón con el semblante levantado, como si lo llevara atado en sus pies.

Por aquellos días, los horribles arbitrajes localistas exterminaban toda ilusión para con los equipos fuera del círculo favorito-comercial de Buenos Aires, más aún estando fuera del radio de los “60 kilómetros”. Así todo, Newell’s no se achicó y dio pelea en todas las canchas, y haciendo que el viaje a Rosario fuera una penuria para los rivales. En la fecha 13 obtuvo el triunfo de visitante en el clásico de la Ciudad por 1 a 0 con gol de René Pontoni.

En la 2da rueda Newell’s siguió su paso arrollador. Llegó a la fecha 28 en un momento inmejorable. En la vida del fútbol del otro lado de la Ciudad, las semanas eran una pesadilla eterna. El clásico venía en el peor momento. Banfield encontró en el club de Arroyito su luz de esperanza para continuar en primera división. Para muchos instaladores de opinión, operadores los llamamos desde este espacio, aquél clásico era motivo para sospechar del Club Atlético Newell’s Old Boys (como hoy, como ayer, como siempre, ¿hasta cuándo?). Estos personajes instalaron un sentimiento Rosarino en peligro. El círculo mayor del Fútbol Rosarino pedía a gritos “¡socorro!”. El honor de la Ciudad estaba en riesgo si tal Club llegaba a descender. ¿Sería Newell’s capaz de tomar actitudes anti deportivas para salvar a otro Club? Palabras más, palabras menos, este era el ardid que sobrevolaba el Parque aquellos días de octubre, hace 77 años. Instigados los locales por los operadores unitarios de Buenos Aires, el ambiente se enrareció para desviar el foco de atención. Nadie habló entonces de la brillante campaña del cuadro de Adolfo Celli, ni de la paupérrima actuación del Club al que había que salvar, ayudar.

El señor Pascual de la revista El Gráfico sembrando dudas y especulando en base a rumores. 5 a 0 lapidario.
Extraordinaria tarde en el Parque aquél 12 de octubre. Los cuadros rosarinos salieron al campo con un Estadio del Parque colmado de aficionados Leprosos que no querían perder la oportunidad de disfrutar una colosal jornada junto a uno de los mejores once de la Historia de Newell’s. Gran recuerdo para nuestros tíos, abuelos, y viejos amigos de Newell’s que aún llevan en el vivo recuerdo ese glorioso cuadro rojinegro de los 40’s .

El partido comenzó intenso. A los pocos minutos Honores recibió un tiro en el palo, y pronto, tuvo que apurar una salida que evitó la caída de su valla. A partir de allí, Newell’s se acomodó en el campo. Encontró en Perucca el eje que distribuyera juego asociado con los delanteros. Ponotni se erigió en el estandarte de los ataques, y al poco tiempo Canteli con un violento zapatazo convierte el primer gol del partido. Pero no, el referee Braun lo anula  por supeusto fuera de juego de Pontoni. Volver a empezar. A los 35 minutos Mario Morosano anota por fin el primero. 3 minutos más tarde Morosano nuevamente anota para Newell’s.

José Canteli arremete contra el arco rival. Bombazo para clavar el primer tanto. NO, el juez cobró fuera de juego a Pontoni que aparece caído a un costado. A Canteli ese día le anularon 2 goles.
El segundo período arrancó con una cansina reacción de la visita. (2) “Desorientados” dijeron las crónicas posteriores. Si bien pareció que se iban contra el arco de Honores, nada de eso prosperó. Newell’s fue acomodándose en el terreno nuevamente, teniendo a Perucca como dominador de toda la cancha y a Pontoni como organizador activo de los ataques. A los 23 minutos del complemento Pontoni anota el 3ro para Newell’s. Delirio en las tribunas. Pero aún quedaba más. A los 30 minutos en un entrevero en las puertas del área, el esférico se elevó y Morosano ganó en altura para anotar el cuarto gol de la tarde. (3) Llegando al final del encuentro, a los 41 minutos, Pontoni vuelve a convertir y decreta el 5 a 0 definitivo. A Canteli le anularon 2 goles esa tarde.

El aplastante resultado dejó en evidencia que el clásico se jugó “mano a mano”, sin arreglos anticipados, escribió Pascual para El Gráfico. “El clásico se disputó con total lealtad deportiva y eso destruyó falsos argumentos en los cuáles aparecía Newell’s como dispuesto a darle los puntos a su rival”, concluyó. Falsos argumentos pero a los que el señor Pascual fue veloz para subirse.

Dos semanas más tarde, el 26 de octubre, en la última fecha el Club Atlético Banfield llegó con posibilidades de permanecer en Primera División. Lo que parecía imposible cuando arrancó el torneo, fue obra exclusiva del cuadro de Arroyito. Ese último partido se iba a disputar en el estadio de Zona Sur de Buenos Aires nada menos que entre ambos equipos. Si los rosarinos empataban o ganaban permanecían en Primera. Pero si Banfield ganaba, los que descendían eran los otros. Según Ramírez este partido no tuvo “el interés ni la intensidad previstos” porque Banfield se puso en ventaja rápido, y en escasos minutos despachó al descenso a su rival.

Escribe BanfieldLocura.com: “Banfield salió decidido a ganar el pleito y lo desmostró desde el arranque, a los 6´ anotó el primero, a los 11´ el segundo y a los 13´ el tercero. ¡3 a 0 en 13 minutos!, se vivió una verdadera fiesta en el sur. El resultado final fue 4 a 2 para el Taladro y descenso para el Canalla, el primero de su historia”.

2 goles le anularon al Chengo Canteli ese 12 de octubre. Newell’s aplastó a su clásico rival en el momento que había que hacerlo. Sin piedad en nuestros corazones.

Fotos y recortes: revista El Gráfico #1162, 17 octubre 1941.

(1) Texto de Pablo Ramírez, “Fútbol. Historia del Profesionalismo“, Editorial Perfil, 1977. *
* Llamativo es que en la década del 1970, Ramírez en sus fascículos, se refiera al “caso Banfield” como al pasar. Sostuvo que la pena que aquél Club recibió, por reinsidencia en el soborno (comprobado), fue severa. Apenas le descontaron 16 puntos. El ascenso no se tocó. En 1962, el Club Atlético Newell’s Old Boys, fue protagonista de la peor injusticia en la Historia del Fútbol Argentino por un “supuesto soborno“. Cuestión que nunca fue comprobada en la justicia. Pero así todo, el Honorable Tribunal de Penas de la Asociación, fundado en un falso rumor, despojó a Newell’s de los triunfos obtenidos en la cancha. Pero esa…. esa es otra historia que contaremos en otra ocasión.

(2) Cansino, cansina, adjetivo, Que muestra o aparenta cansancio o falta de fuerzas o energías.

(3) Según J.R. Moreno en su libro dedicado a Newell’s Old Boys “Los Dueños de la Ciudad“, la omisión permanente y constante de este evento del gol con la mano genera dicusión y disputa con sectores porteños. Ellos dicen que el primer gol con la mano fue de la bordadora Vicente Zito, o que fue del charro José Manuel Moreno. Pero el de Morosano fue el primero convalidado por un árbitro y el primero en el clásico rosarino. Extracto del libro de J.R. Moreno: <<Cuando el primer Mario de nuestra galería de Maritos conquista ese tan famosísimo gol ante los otros, yo miro asombrado a mi viejo, el Gaita, y le pregunto: ¿lo hizo con la mano? Y él me dice: “calláte, carajo, a ver si lo anulan”.>>

Hágase Socio


Anuncio del Club Atlético Newell's Old Boys en el libro de Juan Dellacasa, Rosario, 1938.


AYER HOY Y SIEMPRE, Newell's Old Boys te necesita todos los días. En 1938 convocaban, en 2018 también. 80 años, el mismo pedido de cordura: "HÁGASE SOCIO".

Amigo Leproso, hacete socio, participá, debatí, juntate, armá tu espacio, formá tu agrupación. Cuantas más voces haya, el que se salva es Newell's Old Boys.

Las modas, las marcas, los esponsors se disuelven en la efímera soberbia del presente que te consumen y te arrastran al frenesí de querer adquirir algo, que en realidad es una mera fantasía de ensueño y lo único que logra es desviarte del concepto fundamental de pertenecer, que es precisamente ayudar al Club pagando la cuota social. Nos vemos en el Parque o en la calle, bienvenido Umbro... soy feliz con mis trapos y harapos Rojos y Negros.
Reseña sobre el Club Atlético Newell's Old Boys en la Revista Mundo Deportivo, Buenos Aires, 1951.

viernes, 19 de enero de 2018

NOB 1932


Newell's Old Boys 1932. Arriba: Antonio Denessise, Ezequiel Tarrío, Gerónimo Díaz, Oscar Tarrío, Alfredo Díaz, Julián Sosa y Gabriel Pezzutti (Botiquín). Abajo: Agustín Peruch, ¿Galimberti?, Ignacio González, Manuel Azurmendi y Máximo Fernández. La foto ilustrativa es muy probable que haya sido de aquél primer partido que disputaron los hermanos Tarrío para Newell's Old Boys contra Gimnasia y Esgrima de Santa Fé. Foto compartida por Newell's El Museo
Cuadrazo de los años 30. Ese año 'Newell's contrató a la pareja de zagueros integrada por los hermanos Ezequiel y Oscar Tarrío. Por ello cedió a Lecea a Independiente y a Bureu a Tiro Federal' (1). Llegaban al Parque dos auténticas figuras del fútbol, de calidad y solvencia pocas veces vistas. Surgieron en el club porteño de san lorenzo. Con la definicíon del profesionalismo en 1931, ambos jugadores tuvieron problemas con las autoridades de su Club y quedaron marginados del once titular en lo que fue el primer Torneo de Fútbol Profesional que se inició en mayo-junio de ese año. Tras 6 meses sin actividad profesional, arriban a Newell's donde el destino les tenía guardado tardes de Gloria. Los 2 hermanos disputaron los Torneos de 1932, 1933 y 1934. Newell's salió Campeón en 1933 y 1934, y obtuvo el 2do puesto en 1932. A principios de 1935 Oscar vuelve a Buenos Aires, y Ezequiel se quedó en Newell's.

En febrero y marzo de 1932 se disputaron una serie de amistosos para poner a punto al equipo. A finales de febrero Newell's programó un amistoso en el Estadio del Parque frente a River Plate que se vio suspendido en el entretiempo por el fuerte temporal ocurrido en la ciudad. Ese prmier tiempo significó la despedida de Bureu como back rojinegro luego de tantos años defendiendo la Gloriosa casaca de Newell's. Ese día los hermanos 'Tarrío no jugaron porque san lorenzo envió un telegrama diciendo que los jugadores aún le pertenecían' (2).

Arriba: Chabrolin, Landolfi, Bureu, Gerónimo Díaz, Alfredo Díaz, Ezequiel Tarrío, Julián Sosa y Gabriel Pezzutti (Botiquín). Abajo: Agustín Peruch, González, ¿Caramutti?, Azurmendi y Fernández.  Foto compartida por el Blog Newell's El Museo con fecha 29-febrero-1932, debería ser ilustrativa al amistoso frente al Club de Núñez,
Ezequiel Tarrío ya aparece junto al once titular como Auxiliar.

El 16 de marzo se sorteó el fixture, y el 24 de ese mes Newell's disputó un cotejo amistoso contra Central Córdoba donde la Lepra se impuso por 3 a 2. A finales de marzo o primeros días de abril 1932, Newell's empató 2 a 2 en otro partido de preparación contra Gimnasia y Esgrima de Santa Fé, según los registros de Oscar Ongay este fue el primer partido que los zagueros Oscar y Ezequiel Tarrío disputaron con la camiseta de Newell's Old Boys.

El 14 de agosto de 1932, por la Fecha 14 del Torneo Molinas se disputa una nueva edición del clásico de la ciudad. Newell's Old Boys visita a la escuadra cricketera en el vueltódromo.

Triunfo Leproso 3 a 0. Goles de Manuel Azurmendi a los 15' y 30', y de Ignacio González a los 65'.

Esa tarde la Lepra salió a la cancha con Geronimo Diaz; Oscar y Ezequiel Tarrío; Torres, A. Diaz, Sosa; Viller, Seghini, González, Azurmendi y Galimberti. Acompaña al once titular el Botiquín Gabriel Pezzutti.


Newell's Old Boys 1932. Equipo que le ganó 3 a 0 a bentral en Arroyito. Arriba: Alfredo Díaz, Ezequiel Tarrío, Gerónimo Díaz, Oscar Tarrío, Torres, Sosa y Gabriel Pezzutti (Botiquín). Abajo: Viller, Sghini, González, Azurmendi y Galimberti. Foto compartida por Newell's El Museo

(1) y (2) Textos extraídos del libro 'Rosario, Fútbol y Recuerdos vol I', Oscar Ongay

lunes, 15 de enero de 2018

Vicente De La Mata - Capote


Estampa de crack en el Parque, Capote De La Mata con la de Newell's
Hoy jueves 18 de octubre, a las 19 horas, en la sede del Club Atlético Central Córdoba se realizará un homenaje a don Vicente De La Mata con motivo del año centenario de su naciemiento. Gloria del Fútbol, crack rosarino, querido por todos, ídolo de multitudes. Triunfó en la Ciudad, en la Selección y en Buenos Aires. Como suele ocurrir con las figuras reconocidas del balompié, llega un día que el Parque se asoma en el horizonte y no lo dudan. Jugó poco en Newell's Old Boys, pero suficiente para ganarse el respeto de la afición rojinegra. Y la admiración por su labor de docencia y aprendizaje junto a los grandes valores del Parque como lo han sido los incansables Adolfo Celli y el Profe Ricardo Martínez Crabonell. 

Reconocimiento desde este espacio a uno de los más grandes exponentes del Fútbol Nacional, en tiempos en que los porteños estaban desesperados por recorrer el interior, billetera en mano, en busca de talentos con los cuales conseguir lauros. Quienes lo vieron jugar recuerdan la majestuosidad de su gambeta, la calidad para definir, la potencia de su remate. Baluarte de otros tiempos, enfrentado con la decandencia que se venía (en los años 1960 y 1970 había dejado de asistir a los estadios). Incondicional con sus amigos. Simple para ser mozo en su propio bar. Hábil con los pies en el fútbol, y con las manos para desempeñarse como relojero. La gramilla del Parque recuerda a una Gloria que vistió los colores rojo y negro para delirio y deleite del Pueblo Leproso.

A continuación, la vieja entrada publicada el mismísimo día del centenario del naciemiento de Capote De La Mata. Ídolo de Ídolos.

“¿Adónde va la gente? ¡A ver a don Vicente! ¿Adónde va la gente? ¡A ver a don Vicente!”

15 enero 1918 - 2018

Vicente 'capote' De La Mata, crack rosarino, 'con la de Newell's quedó en la memoria'. Ágil, rápido, gambeta, y remate poderoso. Recibía en el medio, y tenía libertad para encarar por la izquierda, por la derecha o dar el pase. Según El Gráfico 'egoísta', porque eran mucho más las veces que intentaba la jugada individual que dar el pase.

El 12 de octubre 1939 en cancha de River metió lo que por muchos años fue el mejor gol del Fútbol Argentino. Según De La Mata ese gol fue inflado por la Gente, porque 'por aquellos años todos los goles tenían algo de golazo por las características individuales de los jugadores'.

Un joven Vicente De La Mata se consagró en el Seleccionado Nacional tras el Sudamericano 1937. Ese año posó para la revista El Gráfico
'A los 18 años, lo convocaron para jugar con la Selección un Sudamericano que comenzó en diciembre y terminó en enero de 1937 (la final con Brasil se jugó el 1° de febrero 1937). De La Mata debutó en el tercer partido, un 1-0 ante Perú. “No muchos conocen el porqué de mi apodo: Capote. En el Sudamericano entré en el segundo tiempo contra Perú. En el equipo argentino actuaba Antonio Sastre, un crack sensacional. Cuando entré, se me acercó y me dijo: “Juntate conmigo que entre los dos vamos a hacer capote”. Y allí quedó grabado a fuego mi apodo”' (1).

Newell's Old Boys 1951. El 15 de Abril en cancha de racing debuta con la de Newell's Capote De La Mata. Empate 1 a 1. Arriba: Cabrera, Musimessi, Puisegur, Kasparián, Faina, Lombardo y Juan Carlos Sobrero (como Auxiliar). Abajo: Carlini, Mardizza, Fochi, De La Mata y Ortigüela. Foto extraída de Diario Leproso
En enero de 1937, mientras se desarrollaba el Sudamericano en el país, el Club Independiente de Avellaneda adquiere a Vicente De La Mata: “Me compró en 27.500 pesos. Parece poca plata, pero era mucho. Yo entonces compraba un kilo de carne con cuarenta centavos y un litro de leche con cinco. Me daban 200 pesos por mes y 150 por partido. Además, cobraba una prima de 5000 pesos anuales. Con todo eso, mantenía a una hermana casada y su hijo, y todavía me sobraba plata”. (2)

Tras quedar Aregntina y Brasil con 8 puntos, debieron jugar un partido final en el viejo estadio de san lorenzo de Avenida La Plata. En la Selección brillaba en la defensa Oscar Tarrío, quien había regresado a Buenos Aires tras salir Campeón en el Newell's 1933 y 1934. En un partido disputado y parejo a los 35' del segundo tiempo se realiza el cambio de De La Mata por Varallo. "Terminado empatado el tiempo reglamentario hubo que jugar dos tiempos de quince minutos cada uno y a los 3' del primero de ellos, De La Mata recogió un rechazo de Jahu y sin pararla dirigió un potente 'shot' que Jurandyr no pudo interceptar y las tribunas explotaron en una ovación que nunca terminaba". (3)

Campeones Sudamericano 1945. Tucho Méndez, Rinaldo Martino, Ángel Labruna y Capote De La Mata. Con la Selección De La Mata apenas jugó 13 partidos, pero obtuvo 3 Sudamericanos. Foto de revista El Gráfico
"Cuando el mismo 'crack' rosarino, a los 7' recibió un pase de Bernabé y luego de eludir a Carnera, colocó la pelota lejos del alcance del arquero brasileño, ya la locura colectiva era el apoteosis. Partido terminado 2 a 0". "Lo que me llamó la atención es que el 'gallego' (así le decían a Capote) declaró luego que él no estaba muy conforme, porque lo que él quería era haber jugado todo el partido". (4)
"El sudamericano de fútbol ganado por nuestra selección (febrero 1937) dejó una utilidad líquida de $78000. A los héroes que conquistaron la 'Copa América' se los premió con $1000 a cada uno" [...] cifra sideral, "si consideramos que el obrero ganaba $150 promedio por mes". (5)

Newell's Old Boys 1951, previo al triunfo 1 a 0 frente a san lorenzo en el Parque. De izquierda a derecha: Chapita Marassi (Auxiliar), Vicente De la Mata como auxiliar, Peloso, Musimessi, Contini, Faina, Bustos, Fochi, Belén, Puisegur, Montaño, Ortigüela, Salvador Alonso (Masajista), Kasparián, Ricardo Martínez Carbonell (Entrenador) y Kinesiólogo. Foto extraída de Newell's El Museo
Triunfó en la Selección, Buenos Aires, y llegó al Parque para culminar su gran carrera como futbolista. Cumplió 23 partidos en NOB entre 1951 y 1952 en momentos complicados cuando la experiencia era fundamental para apuntalar a un equipo desmembrado en 1950. Una serie de lesiones comenzó a alejarlo de los partidos, pero aún así el archivo fotográfico lo muestra en un trabajo activo como Auxiliar, casi formando dupla junto al Profe Martínez Carbonell en 1951.

Estando en la ciudad el regreso era inminente. Capote volvió a su querido Central Córdoba en 1953. Y en 1955 tuvo participaciones en el cordobés Club Deportivo Atlético Social y Biblioteca Leones. En los torneos regionales incursionó como jugador, entrenador y masajista del azulgrana hasta 1958. Entre 1960 y 1963 fue entrenador de Central Córdoba. 

Amplias dotes como relojero, una vez retirado del Fútbol comenzó a espaciar su asistencia a los campos de Fútbol, porque cada vez criticaba más las formas de juego. En 1979 decía: “No voy más a las canchas. Se juega mal y no me quiero amargar. Antes, la gran diferencia estaba en que todos eran inteligentes para jugar; hoy no. Corren y la tiran larga. Salvo algunos, como Bochini, Alonso y Maradona”. (6)


Newell's Old Boys 1951, Arriba: Roberto Puissegur, Orlando Peloso, Ubaldo Faina, Julio Elías Musimessi, Francisco Lombardo, Salvador Alonso (Masajista), Ares Kasparian y Ricardo Martínez Carbonell (Entrenador).
Abajo: Lisandro Otta, Elio Montaño, Alberto Fochi, Vicente De La Mata, Marcelo Ortigüela y cortado aparece Marassi (Auxiliar). Foto extraída de Newell's El Museo
En el año 2000, Vicente hijo abrió su corazón y habló de su padre en el diario Olé: “Mi papá fue ídolo de ídolos. Con mi hermana íbamos a la cancha y teníamos que caminar detrás de los hinchas que lo querían ver“. (7)

Abrumado por sus días de fumador, su cuerpo dijo basta el 4 de agosto de 1980 en Rosario.

LAS GLORIAS DEL FÚTBOL JUEGAN EN EL PARQUE, CON LA DE NEWELL'S OLD BOYS - LA HINCHADA TE SALUDA CAPOTE

“¿Adónde va la gente? ¡A ver a don Vicente! ¿Adónde va la gente? ¡A ver a don Vicente!”

(1) Texto extraído de la revista El Gráfico
(2) Texto extraído de la revista El Gráfico
(3) Texto extraído de "Rosario Fútbol y Recuerdos vol I" de Oscar Ongay
(4) Texto extraído de "Rosario Fútbol y Recuerdos vol I" de Oscar Ongay
(5) Texto extraído de "Rosario Fútbol y Recuerdos vol I" de Oscar Ongay
(6) Texto extraído de la revista El Gráfico
(7) Texto extraído del sitio web xenen.com.ar


Central Córdoba 1935. Un joven Vicente De La Mata abajo junto al botiquín del charrúa, compartiendo equipo junto al crack Gabino Sosa. Fue el propio Sosa quien exigió a los dirigentes charrúas que subieran a primera a aquél pibe que gambeteaba y hacía estragos en la delantera de la reserva.

Newell's Old Boys 1951 en el estadio de Atlanta. Arriba: Vicente De La Mata como Auxiliar, Peloso, Musimessi, Bustos, Faina, Kasparián, Ricardo Martínez Carbonell (Entrenador) y Puisegur. Abajo: Chapita Marassi (Auxiliar), Ráccaro, Mardizza, Fochi, Montaño y Ortigüela. Foto extraída del blog Historia Del Más Popular, Colaboración a color.
Selección Argentina Campeón del Sudamericano 1946. Previo al triunfo frente a Brasil por 2 a 0 en el último partido. Arriba: Guillermo Stábile (Entrenador), Capote De la Mata, Méndez, Pedenera, Labruna, Loustau y Chichilo Solá (Kinesiólogo). Abajo: Salomón, Juan Carlos Sobrero (formidable back de Newell's Old Boys), Fonda, Strembel, Vacca y Pescia.