Julio Libonatti Campeón de Newell's Old Boys |
5 de julio de 1901 en Rosario nace Julio Libonatti.
Se inició en Belgrano, y en la adolescencia llega a Newell's Old Boys. Crack de la 4ta Leprosa "de fierro" 1917, en aquellos días cuando el primer equipo deambulaba las canchas sin respuestas, y cuando el poder futbolístico acechaba en las sombras para empujar al camino del desguace que habían tomado las demás escuelas de Fútbol del país. Una promesa asomaba.
Con la llegada a Newell's de Adolfo y Ernesto Celli y Atilio Badalini desde Gimnasia y Esgrima Rosario en 1917; Julio Libonatti se decidió por el fútbol. Sí, se decidió, porque por aquellos días solía presentarse en las tablas junto a compañeros de la colectividad italiana de Rosario. Deslumbraba a su público, pero el fútbol requería exigencias y compromisos que motivaban su ausencia en los ensayos, y perjudicaban su performance si los sábados a la noche aparecía en los teatros. Se inclinó por el deporte de las masas.
Con tan solo 16 años debuta en la primera desplegando todo su potencial. En 1918 es Campeón de la Copa Vila convirtiendo 8 goles. “Pequeño, rápido y ágil en el remate, el argentino tenía un control de
balón natural y un disparo directo y preciso. Desinteresado en el juego
como en la vida, marcó hordas de goles golpeando el centro de la pelota
con la punta del pie, como si fuese un jugador de billar", escribió alguna vez Giglio Panza periodista e historiador italiano.
Julio Libonatti convirtiendo uno de sus 64 goles en Newell's, en la foto el primero en el triunfo 3 a 1 frente a Unión de Santa Fé 1920. Foto revista Atlántida. |
Una postal clásica de aquellos años en el Parque era ver a Julio y su hermano Umberto junto a su padre apilando ladrillo por ladrillo, construyendo la tribuna original que da al Hipódromo, durante años llamada "tribuna Libonatti" o tribuna roja.
"En la Lepra jugó ocho temporadas y ganó tres Copas Nicasio Vila (1918,
1921 y 1922) y la Copa Ibarguren (1921), que por entonces tenía alcance
nacional y enfrentaba al campeón rosarino con el ganador de la liga
argentina, que en la práctica la disputaban sólo equipos de Buenos
Aires. En la final, Newell’s, con el recordado quinteto ofensivo de
Celli, Badalini, Libonatti, Saruppo y Francia (1) como bandera, derrotó 3-0 a
Huracán y el Matador –apodo por el que ya era conocido el delantero–
marcó el último tanto".*
Sus notables actuaciones lo pusieron en la "órbita de la Selección
Argentina, con la que disputó y ganó el Campeonato Sudamericano de 1921.
Libonatti jugó los tres partidos y marcó tres tantos (contra Brasil,
Paraguay y Uruguay), siendo el goleador del torneo. Esa fue su
consagración en Buenos Aires, y una leyenda popular cuenta que luego del
último partido ante los charrúas, que Argentina ganó 1-0, los hinchas
lo llevaron en andas desde la cancha de Sportivo Barracas, en Iriarte y
Luzuriaga, hasta la Plaza de Mayo, en el centro porteño. Dado que hay
casi cuatro kilómetros de distancia entre ambos puntos de la ciudad, la
veracidad del relato es dudosa, pero su sola mención es útil para
entender la importancia que se le dio a su gol en los años posteriores,
épocas en las que el fútbol empezaba a instalarse como una pasión
criolla y la rivalidad entre argentinos y uruguayos se convertía en un
clásico" *.
Julio Libonatti, crack gaucho de la Selección Argentina. Foto revista El Gráfico. |
"En el año 1925 Libonatti fue transferido al fútbol italiano
concretándose de esa forma el primer traspaso de un jugador del fútbol
local al europeo. Su primer destino fue el Torino, equipo con el que
obtuvo el scudetto en la temporada 1927/28, y en donde actuó hasta 1934.
Luego pasó a Genoa, donde jugó dos temporadas más y terminó su carrera
como jugador / entrenador en el Rimini. Integró también la selección
italiana, con la que convirtió 15 goles en 17 partidos" **.
El POTRILLO Libonatti, As de la delentera Leprosa. Foto revista El Gráfico. |
(1) Como se puede ver bien en la foto del cuadro Campeón de la Copa
Ibarguren 1921, en la final conrta Huracán no jugó Juan Francia, jugaron
Umberto y Julio Libonatti. Pequeños descuidos de la prensa.
* Textos de la revista El Gráfico
** Texto de ElRojinegro.com
Fuentes: Historia del Más Popular
Revista Caras y Caretas
Revista El Gráfico
Revista Atlántida
Compendio de notas personales de Cipriano Roldán diario La Tribuna 1958/59, "Anales del Fútbol Rosarino".
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